martes, 10 de agosto de 2010

Cotidiano

La historia de un personaje sin alma y sin besos de noche, con los ojos rojos y los puños cerrados.

Tres para las tres, son ya las once con once minutos, hay te para tres pero solo al 10 para las 10.
No, no es la hora lo que me obsesiona, es el morbo. ¿Has visto alguna vez esas revistas que se componen en un 90% de imagenes de gente que muere de forma brutal?
Yo no tengo buenas historias para contar, me levanto a las seis con seis minutos, preparo el café en el micro mientras me visto y salgo a hacer lo que se que tengo que hacer cada día.

Inercia Inercia Inercia Inercia Inercia Inercia.

Hace un rato entro una mujer loca, me decía que no encontraba el vórtice de la existencia.
Y ahora yo no encuentro mis ojos por que han rodado por mis mejillas, me causan problemas de vez en cuando pero volverán cuando se cansen de ver lo que yo jamás he soñado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario